Guernica, radiografía humana.

 









Institución:
Universidad Rosario Castellanos

Carrera:
Licenciatura Humanidades y Narrativas Multimedia

Profesor:
Alfonso Benjamín Cortés Peña

Materia:
Diseño Multimedia y Arte Digital

Trabajo:
Foro de reforzamiento 3. Mi marca personal

Tema:
Modulo 3, Representaciones gráficas digitales

Alumno:
Marco Antonio López Hernández

Matricula:
24229834-2

Fecha de entrega:
Septiembre de 2024




     REEDICIÓN   
TRABAJO DE RECUPERACIÓN
CDMX A 24 DE FEBRERO DE 2025




GUERNICA, RADIOGRAFÍA HUMANA


Introducción

   El quehacer artístico es propio del ser humano, la estética es una cuestión de objetivos con técnicas aplicadas, es representativo, funcional y emocional.

   Las obras artísticas son la esencia del humano, pero ninguna obra representa al humano en sus peores facetas como lo hace El Guernica de Pablo Picasso. Comencemos por hablar de Pablo. Excéntrico, creativo, genio pero no perfecto. Humano como muy pocos, pudo ver la otra cara de las cosas y plasmarlas a grado sintético que cualquiera que se enfrente a su obra no lo entiende, pero lo siente. 

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Obra: Guernica
Autor: Pablo Picasso (1881-1973)
Género: Pintura al óleo
Estilo: Arte del s. XX (CUBISMO)
Cronología: 1937
Localización: Museo de Arte Reina Sofía (MADRID)


Desarrollo: 

Este cuadro, tiene dimensiones extraordinarias de 3,50 x 7,80 metros. De acuerdo con el Taller de Jazmin (2021) en esta obra Picasso le dio más dramatismo al prescindir del color, utilizando únicamente tonos de gris, blanco y negro, una técnica conocida en el arte como grisalla.

“Es un cuadro “sonoro”, los personajes gritan, gesticulan y mueren bajo las bombas ciegas que con todo acaban” (Cueli, 2012). Se trata de una denuncia atemporal de la violencia, empleada como un grito contra la irracionalidad de la destrucción y la muerte en cualquier conflicto bélico. Picasso retrata a cuatro mujeres en actitudes desesperadas, representando tanto a la población civil indefensa como a los soldados caídos en defensa, así como a los animales, ajenos a la locura humana. El expresionismo y el sufrimiento impregnan toda la composición. Una característica destacada es la representación simultánea de múltiples planos en los rostros, dando la impresión de que se ven de frente y de perfil al mismo tiempo, lo que resulta en ojos distintos entre sí, ofreciendo una visión panorámica. Aunque Picasso ya había pasado la época cubista, en esta obra retoma algunos de los recursos cubistas, como la reducción de formas naturales a formas geométricas, combinándolos con el expresionismo presente en los gestos extremos de los personajes y una marcada pureza y definición de líneas que evoca el neoclasicismo.


Carácter de gusto y expresión:

 El Guernica es un famoso cuadro de Pablo Picasso, pintado en los meses de mayo y junio de 1937, cuyo título alude al bombardeo de Guernica, ocurrido el 26 de abril de dicho año, durante la Guerra Civil Española. Fue realizado por encargo del Gobierno de la República Española para ser expuesto en el pabellón español durante la Exposición Internacional de 1937 en París, con el fin de atraer la atención del público hacia la causa republicana en plena Guerra Civil Española. A pesar del título, no hay ninguna referencia al bombardeo de Guernica (Vizcaya) ni a la Guerra Civil española; por tanto, estamos ante una obra simbólica y no ante una obra narrativa. Las figuras están organizadas en triángulos, de los cuales el más importante es el central, que tiene como base el cuerpo del guerrero muerto, y como vértice la lámpara. En el cuadro aparecen representados nueve símbolos: seis seres humanos y tres animales (toro, caballo y paloma). De izquierda a derecha, los personajes son los siguientes: 


Interpretación con juicio estético:

Toro. Aparece en la izquierda del cuadro, con el cuerpo oscuro y la cabeza blanca. Éste voltea y parece mostrarse aturdido ante lo que ocurre a su alrededor.

Al ser preguntado sobre el simbolismo del toro, Picasso indicó que simbolizaba "brutalidad y oscuridad". Se ha indicado también que la figura del toro, como en otros cuadros anteriores de Picasso (como la Mino tauromaquia de 1935), puede ser, en cierto modo, un autorretrato del propio artista.

 Madre con hijo muerto. Se sitúa bajo el toro, como protegida por él, con la cara vuelta hacia el cielo en un ademán o grito de dolor. Su lengua es afilada como un estilete y sus ojos tienen forma de lágrimas. Sostiene en sus brazos a su hijo ya muerto. Los ojos del niño carecen de pupilas, ya que está muerto. El modelo iconográfico de esta figura es, según los críticos, la "Pietá", esto es, la representación, habitual en el arte cristiano, de la Virgen María sosteniendo en sus brazos a su hijo muerto. 

Paloma. Situada entre el toro y el caballo, a la altura de sus cabezas, no resulta visible a simple vista, pues, excepto por una franja de color blanco, es del mismo color que el fondo y únicamente está trazada su silueta. Tiene un ala caída y la cabeza vuelta hacia arriba, con el pico abierto. Generalmente se ha considerado un símbolo de la paz rota. 

Guerrero muerto. En realidad, sólo aparecen los restos de la cabeza, brazo completo o antebrazo derecho y antebrazo izquierdo. Un brazo tiene la mano extendida. El otro brazo sostiene una espada rota y una flor, que puede interpretarse como un rayo de esperanza dentro de ese panorama descorazonador. 

Bombilla. Es una de las imágenes que más intriga despierta, imagen ubicada en el centro del cuadro. Se puede relacionar el símbolo bombilla con bomba. Se ha dicho que ésta simboliza el avance científico y electrónico que se convierte en una forma de avance social pero al mismo tiempo en una forma de destrucción masiva en las guerras modernas. El bombardeo de Guernica pudo ser una prueba de esta tecnología. 

Caballo. Ocupando el centro, su cuerpo está hacia la derecha, pero su cabeza, igual que la del toro, se vuelve hacia la izquierda. Adelanta una de las patas delanteras para mantenerse en equilibrio, pues parece a punto de caerse. En su costado se abre una herida vertical y está, además, atravesado por una lanza. Tiene la cabeza levantada y la boca abierta, de donde sobresale la lengua, terminada en punta. Su cabeza y su cuello son grises, el pecho y una de sus patas, de color blanco, y el resto de su cuerpo está recubierto por pequeños trazos. 

Mujer arrodillada. O herida. La pierna de la mujer que camina hacia el centro está visiblemente dislocada o cortada, con una hemorragia que trata de frenar inútilmente con su mano derecha, por lo que lleva la pierna arrastrada y ya medio muerta. Tal descripción es reforzada por la coloración blanquecina del pie que arrastra en comparación al otro que conserva un color más fuerte, y también comparándolo con los desmembrados miembros del soldado, que yacen con la misma coloración significando probablemente la pérdida de sangre. La hemorragia de alguna manera se puede deducir en un sombreado oscuro que parece justo en la articulación dislocada de la pierna de la mujer. 

Mujer del quinqué. Ilumina la estancia con una vela y avanza con la mirada perdida, como en un estado de shock. Esta mujer se interpreta como una alegoría fantasmagórica de la República. Tiene su otra mano aprisionándose el pecho justo entre sus dos senos, que salen a relucir a través de la ventana. 

Casa en llamas. Picasso logra resaltar la expresividad en la configuración de cada uno de los detalles de sus personajes a través de simples líneas. 

Hombre implorando. Un hombre mirando al cielo como rogando a los aviones que dejen de bombardear, está inspirado en el cuadro de Goya: "Los fusilamientos del tres de mayo". Es la forma artística de decir "basta de guerras". 

Sensibilidad. Una de las virtudes mejor desarrolladas por Pablo Picasso es la capacidad de síntesis que tiene para definir las formas a través de la  geometría. Esto le dio la amplia posibilidad de manifestar expresiones en la mayoría de sus personajes y caracteres. En lo que habitualmente las academias suelen mostrar ejercicios frontales en un plano, Picasso rompió esa barrera y se arriesgó a mostrar la reacción o expresión absoluta de cómo se ve en un solo plano toda la tridimensionalidad con tan solo algunas líneas. Si a eso se le agrega expresión, color o deformación, todo se vuelve abstracto y multiinterpretativo. Por eso, a título personal, El Guernica es una obra maestra del cubismo, del objeto abstracto y de un lenguaje contemporáneo, capaz de llegar hasta lo más recóndito del sentir de cualquier ser humano. Y como al inicio lo mencioné, no se entiende, pero se siente y eso en el arte, lo es todo.


¿Obra política?

Reconozco que es una de las obras “universales” que más admiro y que aun con muy poca experiencia en la objetividad del arte y habiendo entendido el juicio estético, comparto que he desarrollado cierta fijación por la política en el arte o también dicho como el arte influye y se influye de la política. Es difícil imaginarse la capilla sixtina solo en piedra, sin formas, sin color, sin figuraciones. Es el más claro ejemplo de la influencia del arte en la sociedad como una herramienta política, y sin ofender al orden mundial actual, tan parecido al antiguo, también regido por figuras físicas y textuales que dictan al actuar colectivo e individual. Es ahora el arte puesto en muros y como moneda de cambio que se tiene la ferviente tarea de cuidar la riqueza trascendental del ser humano.

El Guernica de Picasso es la manifestación fea y realista del hombre promedio del siglo pasado. Porque el arte previo solía colocar colores y armonía que de algún modo se resolvía en idealizar y romantizar el objeto del ser. Por eso, una obra en contrastes pobres y sombríos, denosta tragedia en puntas, cortes, segmentos y fragmentos, en donde la grandeza de esta obra lúgubre que aunque plana, muestra en todas las dimensiones posibles la aberraciones del ser pensante. Esta obra pretende diluir el poder político, pues aunque muestra lo más terrible, le devino la bomba atómica y a casi un siglo de su creación las atrocidades no cesan y al parecer no tendrán fin.

Concibo pues que por mÁs explicita o magnánima que sea la obra, fracasará en su sentido más estricto, ya que si bien conmueve, después sirve para nada, a menos que se coloque en un gran muro hasta convertirse en réplicas artesanales de reproducción masiva o un inalcanzable muro de iglesia que muestra la grandeza de dios y las aspiraciones de paz a través del turismo voras. 


Conclusión, a modo de anécdota: Picasso volvió a Francia dejando el cuadro en América y en París, en 1940, se topó con el ejército nazi que había ocupado gran parte del país. Un oficial alemán le preguntó ante una foto del cuadro de Guernica: —¿Ha hecho usted esto? Picasso respondió: —No, han sido ustedes; haciendo clara referencia a la responsabilidad alemana en el bombardeo de la localidad vasca.



FUENTE:

Cueli, J. (2012,27 de abril). 75 El Guernica y Picasso 75. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/2012/04/27/opinion/a06a1cul

(S/f). Wallpapercave.com. Recuperado el 09 de junio de 2024, de https://wallpapercave.com/guernica-full-hd-wallpaper

Mi análisis del “Guernica”. (2021). El taller de Jazmin.com. Recuperado el 09 de junio de 2024, de http://www.eltallerdejazmin.com/2012/07/mi-analisis-del-guernica.html


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